La adrenalina y los deportes de aventura

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La adrenalina y los deportes de aventura

La adrenalina es una hormona segregada por el sistema nervioso central y las glándulas suprarrenales en situaciones de tensión y estrés.

También llamada epinefrina,la adrenalina actúa como neurotransmisor aumentando la presión sanguínea, el ritmo cardíaco, la cantidad de glucosa en la sangre o acelerando el metabolismo. Es la sustancia que contribuye a que nuestro cuerpo responda ante situaciones físicas y psíquicas que supongan esfuerzo, o nos produzcan temor, miedo, etc.

La adrenalina provoca una serie de respuestas fisiológicas inmediatas: aceleración del ritmo cardíaco, el aumento de la fuerza de los latidos del corazón, la subida de la presión arterial, la dilatación de los bronquios; por eso es también llamada la “hormona de la activación” ya que hace que reaccionemos instantáneamente ante situación de emergencia.

Su papel como neurotransmisor permite que la información se mueva de una célula nerviosa a otra. La adrenalina también se utiliza para resolver algunas enfermedades extremas como el paro cardíaco o la anafilaxia (forma grave de una alergia).

La liberación de adrenalina produce bienestar

La liberación de adrenalina produce un estado (momentáneo) de máxima energía, de capacidad de acción y de euforia. Luego, debido a la liberación de endorfinas, se siente una agradable sensación de relax y felicidad. Por eso, las endorfinas son llamadas “droga del placer”.

Provocar la descarga “masiva” de adrenalina es bueno

Un porcentaje muy alto de la población mundial que vive en países desarrollados libera numerosas descargas de pequeñas cantidades de adrenalina. El estrés de las grandes ciudades, el sedentarismo o el vivir en lo que se llama “zona de confort” hace que la adrenalina liberada tenga una calidad pobre y sea de bajo rendimiento.

Por ello, cada vez son más las personas que, de una forma natural, buscan salir de la zona de confort para sentirse “vivas”. Unas lo hacen viendo películas de terror serie B, subiéndose a una montaña rusa o cantando en un karaoke. Otras, buscan la naturaleza y practican deportes de aventura.

Los deportes de aventura liberan adrenalina y endorfina y son la forma más natural de hacerlo. El puenting , el paracaidismo, las tirolinas, etc. suponen, por ejemplo, un riesgo controlado debido a que la persona cae o anda desde grandes alturas.

Es saludable y útil salir de la zona de confort en la que liberamos adrenalina de baja calidad, parar un momento a reflexionar y encontrar unas pautas de vida; descanso, buena alimentación, deporte, etc. Hacerlo periódicamente y tener una ráfaga de energía adicional de adrenalina de calidad durante el día es muy positivo.

No existe un deporte extremo o de aventura que no libere adrenalina en grandes dosis, y de calidad. Practicarlos aumentará proporcionalmente la descarga de endorfinas, ya sabes; placer, felicidad, relax, amor…

"Porque todo lo bueno empieza con un poco de miedo"

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